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En la edición de septiembre de 2009 de la revista Advances in Therapy,informan investigadores alemanes que la adición de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 al tratamiento de sulfato de glucosamina para la artritis dio como resultado la mejora en el alivio de los síntomas en comparación con la glucosamina sola.
En su introducción al artículo, Joerg Gruenwald y sus coautores explican que un desequilibrio crónico entre la síntesis y degradación de la matriz del cartílago lleva a la pérdida de tejido de las articulaciones que se produce en la artrosis. La glucosamina y los omega-3 parecen tener éxito en el ajuste de este desequilibrio en la síntesis de cartílago nuevo.
Los investigadores reclutaron a 177 hombres y mujeres entre edades de 40 y 75 con moderada a severa osteoartritis. Los participantes fueron aleatorizados a recibir tres cápsulas diarias de 500 miligramos de sulfato de glucosamina, con o sin 200 mg de omega-3 de ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácidodocosahexaenoico (DHA) durante 26 semanas.
Ciento sesenta y cinco participantes mostraron una respuesta de por lo menos una reducción del 20 por ciento en las puntuaciones de dolor, sin diferencias significativas entre los grupos de tratamiento. La terapia de combinación fue recibido por el doble de pacientes que informaron de una reducción del 90 al 100 por ciento en el dolor en comparación con aquellos que recibieron glucosamina sola.
Los autores observan que, mientras que el sulfato de glucosamina mejora el metabolismo del cartílago, la EPA y el DHA reducen la degradación además de suprimir la inflamación, lo que reduce la hinchazón y el dolor. Estos tratamientos de fácil acceso y bien tolerados podría ayudar a contribuir a mantener la independencia y el bienestar de una población cada vez más envejecida. |